Los lugares de San Pablo en Éfeso que todavía se pueden pisar son siete: el ágora de Estado, la calle de los Curetes, el ágora comercial, el Gran Teatro del motín de Hechos 19, la calle del Puerto, la zona baja donde se busca la escuela de Tirano y el Templo de Artemisa. Los seis primeros se recorren a pie en unas dos horas y media, cuesta abajo desde la puerta alta de la ciudad antigua; el séptimo queda a unos 2 km, ya camino de Selçuk.
Lo que no se puede visitar también conviene saberlo: la cueva de San Pablo está cerrada y la torre llamada Prisión de San Pablo es una fortificación griega sin relación probada con él. Esta es la ruta en el orden en que la hacemos, con los minutos y el pasaje de cada parada, y con lo que ya estaba en pie cuando Pablo vivió aquí, hacia los años 52 a 55.
¿Se puede ver algo en Éfeso del paso de San Pablo?
Sí. El Gran Teatro donde la multitud arrastró a los compañeros de Pablo y gritó dos horas sigue en pie, como el ágora comercial y las calles de los Curetes y del Puerto, que existían en su tiempo. La sinagoga y la escuela de Tirano donde enseñó no han aparecido.
Conviene ajustar la expectativa: casi nada de lo que se ve se construyó para Pablo ni lleva su nombre. Éfeso conserva el escenario, y con el texto en la mano se lee de otra manera. Quién era Pablo y cuánto tiempo pasó en la ciudad lo contamos en San Pablo en Éfeso; esta página es el mapa para recorrerla.
La ruta de San Pablo en Éfeso, con tiempos
| Parada | Qué pasó o qué se ve | Pasaje | Tiempo |
|---|---|---|---|
| 1. Ágora de Estado | El centro político y, probablemente, los tribunales | Hechos 19:38 | 15 min |
| 2. Calle de los Curetes | La calle principal, 210 m cuesta abajo, y las casas de la ladera | 1 Corintios 16:19 | 25 min |
| 3. Ágora comercial | El gran mercado: 111 m de lado y un centenar de locales | Hechos 18:3 y 20:34 | 15 min |
| 4. Gran Teatro | El motín de los plateros | Hechos 19:23-41 | 30 min |
| 5. Calle del Puerto | El camino al puerto por el que llegó y se fue por mar | Hechos 18:19-21 | 10 min |
| 6. Zona baja: la escuela de Tirano | Dos años de enseñanza diaria; la sala no se ha encontrado | Hechos 19:9-10 | 10 min |
| 7. Templo de Artemisa | La diosa que defendían los plateros | Hechos 19:24-35 | 20 min, a 2 km |
Los tiempos son los nuestros con un grupo a paso normal, sin contar las Casas Terraza ni las paradas largas para fotos.
Los lugares de San Pablo en Éfeso, uno a uno
1. El ágora de Estado: la ciudad que gobernaba
Entrando por la puerta alta, lo primero es la explanada del ágora de Estado, el centro político de Éfeso. Su lado norte lo cerraba la Basílica Estoa, un pórtico del año 11 d. C. donde probablemente se celebraban los juicios. Cuando llegó Pablo tenía ya cuarenta años. Aquí gobernaban el consejo y los magistrados, entre ellos el secretario de la ciudad: el cargo que en Hechos 19 calma al gentío recordándole que los tribunales están abiertos y que hay procónsules.

2. La calle de los Curetes: la que sí conoció
La calle de los Curetes baja 210 metros entre las dos colinas de la ciudad, con unos 20 metros de desnivel. Existía mucho antes que Pablo: sus primeras huellas son del siglo III a. C. Lo que no vio es buena parte de lo que hoy se fotografía en ella. La Fuente de Trajano, el Templo de Adriano y la Biblioteca de Celso se levantaron en el siglo II, más de medio siglo después de que se marchara.
Lo que sí estaba eran las casas de la ladera. Las Casas Terraza que hoy se visitan bajo su cubierta se construyeron pocas décadas antes de su llegada. En casas así, no necesariamente en estas, se reunían los primeros cristianos de la ciudad: desde Éfeso, Pablo manda saludos de Aquila y Priscila «y de la iglesia que se reúne en la casa de ellos» (1 Corintios 16:19).

3. El ágora comercial: el mercado de los artesanos
Al pie de la calle, junto a la Biblioteca, la puerta de Mazeo y Mitrídates da paso al ágora comercial, el mercado cuadrado que los efesios llamaban Tetragonos, de 111 metros de lado. La puerta, pagada por dos esclavos liberados por Augusto y por Agripa, se dedicó en el año 4 o 3 a. C. El mercado, dañado por un terremoto hacia el año 23, se reconstruyó en unos veinte años con un centenar de locales: tiendas, talleres, almacenes y sedes de gremios.
Pablo se ganaba la vida con las manos. Los Hechos cuentan que hacía tiendas de campaña (Hechos 18:3), y él mismo recordó a los ancianos de Éfeso que «estas manos» habían cubierto sus necesidades (Hechos 20:34). Ningún hallazgo dice en qué local trabajó, ni dónde vendía Demetrio sus figuras de plata, pero era en mercados como este donde se hacía y se vendía ese género. Hoy se contempla desde la calle de Mármol, que lo bordea camino del teatro.


4. El Gran Teatro: Hechos 19 en su sitio
Es la parada de Pablo por excelencia. Demetrio, un platero que hacía figuras de plata del templo de Artemisa, advirtió a los de su oficio de que la predicación de Pablo les arruinaba el negocio (Hechos 19:24-27). La multitud se lanzó al teatro arrastrando a Gayo y a Aristarco, compañeros del apóstol, y durante unas dos horas coreó «Grande es Artemisa de los efesios» (Diana, en la Reina-Valera). Pablo quiso entrar; los discípulos y algunas autoridades de la provincia, amigas suyas, no le dejaron.
El edificio que verá es ese mismo teatro, más grande. Los romanos lo estaban ampliando por entonces: las obras empezaron con Claudio, la escena se levantó con Nerón y la decoración se completó con Trajano, hasta unas 25.000 plazas. Siéntese en las gradas que estén abiertas y lea Hechos 19:23-41: son cinco minutos, y el texto lo cuenta mejor que cualquier guía.
Hay un detalle que casi nadie cuenta. Medio siglo después del motín, en el año 104, un ciudadano rico, Cayo Vibio Salutaris, regaló a la ciudad treinta y una estatuillas de oro y plata, nueve de ellas de Artemisa, y dejó grabado en un muro de este mismo teatro cómo debían desfilar: desde el Templo de Artemisa, entrando por la Puerta de Magnesia, a través de la ciudad hasta el teatro, y de vuelta por la Puerta de Coreso. Es, casi paso a paso, el recorrido de esta página.

5. La calle del Puerto: por donde llegó y se fue
Desde la parte baja del teatro se ve entera la calle del Puerto, algo más de 500 metros de losas en línea recta hacia donde estuvo el puerto. Se la llama Arcadiana por el emperador Arcadio, que la rehízo hacia el año 400, pero el camino existía al menos desde el siglo I a. C.
Por ese puerto entró Pablo la primera vez, cuando llegó por mar con Priscila y Aquila, y por él zarpó (Hechos 18:19-21); en el tercer viaje llegó por tierra, desde las regiones del interior (Hechos 19:1). El mar ya no está: los sedimentos del río cegaron la bahía. Mirando hacia el antiguo puerto, a la izquierda, la cresta del monte Bülbül termina en una colina más baja con una torre en lo alto: la llamada Prisión de San Pablo, de la que hablamos más abajo.
6. ¿Dónde predicaba Pablo? La escuela de Tirano
Pablo habló primero tres meses en la sinagoga (Hechos 19:8). Cuando se la cerraron, se llevó a los discípulos a la escuela de Tirano, una sala de conferencias, y allí debatió a diario durante dos años (Hechos 19:9-10). El Códice de Beza, un manuscrito de los Hechos del siglo V, añade el horario: de la hora quinta a la décima, más o menos de once a cuatro. Justo las horas en que hoy desaconsejamos caminar por Éfeso en verano, y en las que la ciudad paraba y la sala quedaba libre.
¿Dónde estaba? Nadie lo sabe: ni la sala ni la sinagoga han aparecido, y solo se ha excavado una parte de la ciudad. Sí se sabe que el nombre Tirano sale en inscripciones efesias del siglo I. Por tradición, los guías la situamos en la zona baja entre el teatro y el puerto, donde más tarde se levantaron el gimnasio y las termas del puerto, porque los maestros enseñaban en pórticos y gimnasios. Es una conjetura, no un hallazgo, y así se lo contamos a nuestros grupos.
En esa misma zona baja está la Iglesia de María, donde se reunió el Concilio de 431, que recordamos en Éfeso en la Biblia. No es de tiempos de Pablo, pero cierra la historia de la iglesia de Éfeso que él fundó.
7. El Templo de Artemisa: la diosa de los plateros
La última parada está fuera del recinto, a unos 2 km, en la llanura junto a Selçuk. Es el Artemision, el templo de la diosa que Demetrio decía defender: temía que «el templo de la gran diosa Artemisa» quedara menospreciado (Hechos 19:27). El que conoció Pablo era el templo de mármol reconstruido tras el incendio del año 356 a. C., una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, y la ciudad presumía de ser su guardiana (Hechos 19:35).
Hoy queda una sola columna, y ni siquiera es original de una pieza: se montó en 1973 con tambores de varias columnas sobre una base del templo, para dar idea de la altura. En primavera y verano suele tener un nido de cigüeñas encima.
Al fondo se ven la Mezquita de Isa Bey y la colina de Ayasuluk, con la Basílica de San Juan, que ya es la historia del otro apóstol de Éfeso. El recinto no tiene taquilla y basta con un cuarto de hora; las estatuas de la diosa están en el Museo de Éfeso, en Selçuk.

Lo que no está en la ruta, y por qué
Hay cinco lugares ligados a Pablo por los que nos preguntan y que no forman parte del recorrido:
- La cueva de San Pablo. En la ladera del monte Bülbül hay una cueva con una pintura de hacia el año 500: Pablo sentado con un libro, junto a santa Tecla y su madre, Teoclia. Está cerrada al público, sin fecha anunciada de reapertura, y nuestros tours no la visitan.
- La Prisión de San Pablo. Así llaman a la torre de la colina junto al antiguo puerto, la más occidental de las murallas griegas que levantó Lisímaco a comienzos del siglo III a. C. Existía en tiempos de Pablo, pero nada la relaciona con él; el nombre parece de época bizantina. Se ve de lejos y no se visita.
- La sinagoga. Donde Pablo habló tres meses. No se ha localizado.
- El estadio. Pablo escribe que en Éfeso luchó «contra las fieras» (1 Corintios 15:32) y muchos lo imaginan aquí. El estadio, reconstruido en tiempos de Nerón, está vallado y se ve desde la carretera de la puerta baja.
- El adiós a los ancianos. La despedida de Pablo de los ancianos de Éfeso (Hechos 20:17-38) fue en Mileto, más al sur. Se visita en otra excursión, la de Éfeso, Dídima y Mileto.
Cómo hacer la ruta por su cuenta
- Entre por la puerta alta. Desde la Puerta de Magnesia todo es bajada: alrededor de kilómetro y medio hasta la puerta baja. El precio y los horarios están en entrada a Éfeso.
- Lleve el texto. Los capítulos 18 a 20 de los Hechos, en el móvil, pesan poco y cambian la visita.
- Madrugue. Las horas de la escuela de Tirano, de once a cuatro, son las de más calor en verano. Qué meter en la mochila lo contamos en qué llevar a Éfeso en verano.
- Deje el Templo de Artemisa para el final. Está a unos 2 km de la puerta baja; en coche son unos minutos. Combina bien con la Basílica de San Juan y el Museo de Éfeso, en Selçuk.
- Calcule el tiempo. Con calma, entre tres y cuatro horas con el Templo de Artemisa incluido.
Hacer la ruta con un guía que conoce el texto
Las seis primeras paradas son el recorrido por la ciudad antigua de nuestro tour bíblico de Éfeso: privado, con guía licenciado en español, de cinco a seis horas, con la Casa de la Virgen María y la Basílica de San Juan después. El Templo de Artemisa queda a un paso de la basílica y se puede añadir, porque el orden del día lo decide usted. Llevamos las entradas compradas, así que no hay cola de taquilla; la entrada se paga aparte, al precio oficial del Ministerio, sin recargo.
Y si su grupo lo desea, el guía lee con ustedes Hechos 19 sentados en las gradas del teatro, donde ocurrió. Si tiene dudas con su fecha o con el punto de salida, escríbanos y se lo organizamos.
Fuentes y lecturas adicionales
- BibleGateway — Hechos 19 (Nueva Versión Internacional) — Pablo en Éfeso: la sinagoga, la escuela de Tirano y el motín del teatro
- BibleGateway — Hechos 20:17-38 (NVI) — la despedida de los ancianos de Éfeso en Mileto
- World History Encyclopedia — Temple of Artemis at Ephesus — historia del Artemision y de sus reconstrucciones
- Instituto Arqueológico Austriaco (Academia Austriaca de Ciencias) — el equipo que excava Éfeso desde 1895
