El lema grabado en la entrada del Asclepión decía: «La muerte no puede entrar aquí». No era arrogancia sino declaración de principios: este era un lugar dedicado a la vida, a la curación y al bienestar integral del cuerpo y la mente. Los pacientes terminales no eran admitidos, porque habrían roto el aura de esperanza que el tratamiento requería.
Galeno y la medicina pergamena
Galeno de Pérgamo (129–216 d.C.) comenzó su carrera como médico de gladiadores en su ciudad natal antes de trasladarse a Roma y convertirse en el médico más famoso del Imperio. Sus teorías sobre los humores, la anatomía y la farmacología dominaron la medicina occidental durante 1.400 años. En el Asclepión perfeccionó sus habilidades y absorbió la tradición hipocrática de curación holística.
Los tratamientos incluían baños en las fuentes termales sagradas, paseos por jardines medicinales, representaciones teatrales (la catarsis como terapia), interpretación de sueños en la sala de incubación (los pacientes dormían en el templo y los sacerdotes «leían» sus sueños para prescribir remedios) y dietas personalizadas. Un concepto sorprendentemente moderno de bienestar integral.

El recorrido
La visita comienza en la Vía Sacra columnada, continúa por la plaza central con la fuente sagrada, el teatro de 3.500 plazas, la biblioteca médica y el túnel subterráneo de tratamiento. Este último es el momento más evocador: un pasaje abovedado donde se canalizaba agua y donde los sacerdotes susurraban sugestiones a los pacientes que caminaban en la penumbra. La duración de la visita es de unos 45 minutos.
Fuentes y lecturas adicionales
- UNESCO – Pergamon and its Multi-Layered Cultural Landscape — El Asclepión forma parte del sitio UNESCO
- Britannica – Galen — Biografía del médico pergameno